La norma capitalista es “expandirse o morir” y la crisis está
revelando un sistema que, cada vez más desesperadamente, está
dirigiendo sus ataques contra la clase trabajadora: por todo el mundo
vemos despidos masivos y medidas contra los desempleados y los pobres,
flexibilización del mercado de trabajo, rechazo a los sindicatos y
despidos contra los activistas sindicales, etc.